Llamado a convertirse en el gran renovador de la línea clara y por ende uno de los grandes de la historieta europea, Yves Chaland falleció a los 33 años en un accidente de circulación, dejando huérfanos a toda una legión de seguidores.
En España, desde entonces poco, o nada, se ha visto del dibujante de Lyon, pero afortunadamente Glénat se ha lanzado a la aventura de descubrir a una nueva generación el trabajo de este imitadísimo autor que combinaba los mejor de los estilos de Hergé, Franquin y Tillieux. En su personaje Freddy Lombard se aprecian influencias de los más grandes, pero Chaland hace apuestas arriesgadas en la narración, con cambios de tiempo y velocidad sorprendentes, además de dotar de gran ironía y algunos tintes autobiográficos las historias clásicas de aventuras que pone en escena. |